Encontrar discos distintos y extraños, cada vez se vuelve más difÃcil. Vivimos en el “sound-alike timeâ€, todo suena a algo que, en algún momento escuchaste y recorrió por reconocidos y tronados audio-parlantes a todo volumen.
Lake Heartbeat simplemente es un comprimido de sintonÃas altamente seleccionadas con una punterÃa tan exacta como la de Robin Hood. Es excelente y no puede más, es tan agradable y satisfactorio escucharlos que, hasta una madre de familia, de 25 a 35 años, ABC+ y que quiere lo mejor para su hijo, lo podrÃa escuchar con gusto y sin sentirse ofendida.
La felicidad invadió a este grupo de suecos y no pudieron evitar sentarse a componer. Suena a un material reloaded, es la continuación o herencia genética de los M83, pero con una intención más soft y no tan clavada en los gritos interminables, si no que lo llevaron más hacia los coros pegajosos y fáciles de aprender, pero con esos negros y marcados pianos retardados en tiempo al estilo Fever Ray, vigilando muy de cerca a las lejanas guitarras electro-acústicas que, se apoderan poco a poco del protagonismo del beat electro-popper. Múltiples campanas que reflejan guardias creados por nubes, listos para proteger a la imparable voz, además que fueron producidos por el loco y famosÃsimo Dan Lissvik.
Diseñar música electrónica en estos tiempos, necesita más que un clásico drum beat y un clap hand acompañado de un scratch para convertirte en un producto interesante y lleno de virtuosidad, “Trust in numbers†definitivamente es un disco creado por profesionales, artesanos y genios que saben perfectamente como sonar para viajar.
Texto por Vicente Adamecruz
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